De los 359.328 usuarios residenciales en Salta, 138.237 quedaron sin subsidios y 221.091 continúan con asistencia estatal tras los cambios en el sistema energético nacional. Desde febrero, el nuevo esquema redefinió por completo quiénes reciben ayuda y quiénes deben afrontar el costo pleno del servicio.
El cambio ya se refleja en las facturas. El Gobierno nacional eliminó las categorías N1, N2 y N3 y dividió a los usuarios en solo dos grupos: con subsidio y sin subsidio. Quienes continúan dentro del beneficio figuran bajo la sigla SEF (Subsidio Energético Focalizado), que además se irá reduciendo de manera paulatina, mientras que quienes no fueron incluidos deben abonar la tarifa plena. En otras palabras, si el usuario no aparece como SEF en su factura, perdió el subsidio nacional.
En Salta, el impacto ya se refleja en los números: cerca de cuatro de cada 10 usuarios residenciales deben afrontar el costo completo del servicio eléctrico.
“El proceso de segmentación de tarifas, en definitiva, fue una reducción de los subsidios que estaban concentrados en el precio de la energía. Se iniciaron en el gobierno de Alberto Fernández con el decreto 332/22”, explicó el presidente del Ente Regulador de los Servicios Públicos, Carlos Saravia.
Y añadió: “cuando ingresó el gobierno de Milei, continuó una implementación que estaba fundada en la división de los usuarios en tres segmentos: el 1, excluido del subsidio y que correspondía a los sectores de solvencia económica, con ingresos superiores a 3,5 canastas básicas; el nivel 2 con ingresos menores a una canasta básica; y el nivel 3 correspondiente a ingresos medios que iban entre una canasta básica y tres y media”.
Con la nueva normativa nacional, por decreto 943/25, ese esquema fue reemplazado. “Hoy se divide en dos: los subsidiados y los que no están subsidiados. Y dentro de los subsidiados, el grupo familiar no debe tener ingresos superiores a tres canastas básicas”, detalló.
Y agregó: “Esa media canasta básica que existía antes de diferencia, porque los niveles dos y tres llegaban hasta 3 y media canastas básicas, equivalen a 11.290 familias que en Salta directamente perdieron su subsidio”, señaló.
Sostuvo que se ha venido diluyendo el subsidio. “Por más que el pregón del Gobierno Nacional habla de que el subsidio ha comenzado en el 2026 con un 75% que se va reduciendo hasta el 50% de manera gradual, lo cierto es que los topes de consumo son bajos”, advirtió Saravia.
Añadió que durante los períodos templados: otoño y primavera, , cuando uno supera el limite de 150 kW/h, paga como si no tuviera subsidios y cuando son los periodos de mayor demanda de energía: verano o invierno eso sube a 300 kW/h.
“Después, han planteado un mapa climático basado en normas ISO que la zonas muy cálidas, en el caso de Salta, solamente el departamento de Rivadavia, puede llegar a tener subsidiados en los tres meses del verano hasta 550 kW/h y en el caso de las zonas cálidas, donde esta oran, san martin, anta guemes, en esos lugares hasta 370 kW/h de consumo subsidiados”, señaló.
Usuarios y sus consumos
“Hoy hay 359.328 usuarios residenciales en la provincia de Salta, y hay otros 33.000 que son no residenciales o generales, es decir, industrias, comercios. Del total de residenciales: 138.237 quedaron sin subsidios y 221.091 continúan”, precisó Saravia.
Según el tablero de monitoreo tarifario de la página web del Ente Regulador, el consumo promedio de un usuario residencial de la capital salteña, para marzo, de 2026, es de 232 kW/h y la factura promedio con impuestos es de 72.780 pesos, mientras que para uno del departamento Anta, el consumo es de 457 kW/h, con una factura de 135.713 pesos y para uno de Orán el consumo es de 408 kW/h, con una factura de 121.331 pesos.
Niveles altos de consumo
En ese contexto, remarcó que parte del impacto en las facturas también está vinculado al nivel de consumo. “Se ha instalado la idea en el norte provincial de que todas las facturas son de 500 mil pesos, pero hay datos que desmitifican esto, hay altos consumos y ese es un problema”, afirmó.
Frente a este escenario, “Nosotros hemos planteado un amparo en el Juzgado Federal para que obligue al gobierno nacional a educar al usuario. Acá te enseñan de la peor manera que es directamente con una factura alta pero no te previenen”, finalizó Saravia.






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