En Estados Unidos, los altos costos de la atención médica empujan a los jubilados a recortar gastos cotidianos, según un nuevo informe. Los investigadores encontraron que aproximadamente un tercio de esta población tuvo que realizar al menos un sacrificio en su vida diaria para poder compensar la inflación. La presión financiera deriva en la renuncia a tomar vacaciones, la suspensión de tratamientos médicos o quirúrgicos y otras acciones.

En un contexto de una economía en Estados Unidos que absorbió los impactos de los cambios en políticas financieras durante 2025, los jubilados comienzan a sentir una presión cada vez más fuerte. Un estudio del Centro West Health-Gallup reveló que un tercio de los adultos (aproximadamente 82 millones de personas) se vio obligado a realizar al menos un sacrificio en sus gastos diarios para poder costear la atención médica.

Aproximadamente un tercio de los jubilados de EE.UU. tuvo que realizar al menos un recorte en sus gastos diarios para poder pagar la atención médicaFreepik

Para hacer frente a los gastos de salud, los estadounidenses han reportado las siguientes medidas:

El informe consultó a casi 20.000 adultos estadounidenses sobre su situación de salud entre junio y agosto de 2025. Entre quienes no tienen seguro, la realidad es peor: el 62% manifestó haber hecho al menos un recorte para pagar la atención médica. De esta población, el 32% contó que tuvo que pedir dinero prestado y un 24% señaló que decidió prolongar su tratamiento farmacológico.

Una encuesta diferente de la organización, realizada entre octubre y diciembre de 2025, de la que participaron 5660 adultos estadounidenses, encontró que muchas personas pospusieron un acontecimiento o cambio en sus vidas en los últimos cuatro años debido a los altos costos:

Un dato que resaltan los autores del informe consiste en que la presión financiera por gastos médicos no afecta a todos por igual:

En esa línea, aquellos que afirmaron tener una salud deficiente o regular también fueron más propensos a comentar que debieron hacer sacrificios económicos para pagar su atención médica.

Los investigadores descubrieron que existe una disparidad notable en cómo los estadounidenses enfrentan el gasto en salud según su lugar de residencia. Para abordar la situación, realizaron una lista con los estados cuyos habitantes reportaron la peor experiencia en los costos de atención médica:

En este punto, los residentes de los estados situados en los 10 últimos lugares de la clasificación de costos tienen casi el doble de probabilidades de estirar sus recetas médicas o pedir dinero prestado para pagar su atención.

A lo largo de todo el territorio de EE.UU., tanto los jubilados como el resto de los adultos enfrentan problemas para afrontar los gastos médicosFreepik

A pesar de estas diferencias, el estudio subraya que hay una necesidad urgente de mejora en todo Estados Unidos, debido a que ninguno de los gobiernos logró resolver completamente los problemas de asequibilidad para su población.

Incluso en jurisdicciones con altas calificaciones como Massachusetts, Rhode Island e Iowa, el dinero representa una barrera. En estos lugares, 1 de cada 10 adultos reconocieron que debieron tomar medidas financieras extremas para cubrir sus gastos médicos.



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